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A 41 años del Golpe 05-08-2017

Cárcel para el represor Patti: La historia del negro Giménez, el periodista de Escobar militante de la JP asesinado en enero de 1976

Cárcel para el represor Patti: La historia del negro Giménez, el periodista de Escobar militante de la JP asesinado en enero de 1976

(por Sebastián Zárate).- El 15 de agosto se reanuda el juicio contra Luis Patti por el asesinato del periodista Ricardo Gabriel Giménez.

 

7 de enero de 1976.

 

"Negro, te venimos a buscar".

 

La frase la escucha el negro Ricardo Gabriel Giménez mientras le ponen una mano en el hombro. La voz le parece amistosa. No sólo la escucha él. También su tía, Gerarda Giménez, una joven de 23 años que había viajado desde Tucumán con su marido.

 

La expresión de confianza confunde a la mujer. El que habla parece amigo. Era petisito, de barbita, chueco, le cuenta Gerarda al día siguiente a su otro sobrino, Juan Pablo Vergara Giménez, hermano mayor del negro. 

 

Lo que rodea al autor del saludo no es amistad con el negro. 

 

Lo acompañan ocho tipos. Todos armados con fusiles FAL. Las dudas no duran mucho. Vienen a llevarse al negro.

 

El negro es periodista y militante comprometido. Leyó "¿Qué es la literatura?" de Sartre. Conoce bien la palabra compromiso. Milita en la Juventud Peronista de la zona norte de nuestro conurbano bonaerense. Redacta en periódico local El Actual.

 

Cuando el negro se da cuenta que lo vienen a buscar no opone resistencia.

 

Además de Gerarda, el secuestro lo presencian su marido Rosario Díaz y sus abuelos.

 

Antes de irse, uno de los represores encierra a la tía en una habitación y la viola.

 

Su sobrino no regresa nunca a la casa de Congreve y Junín del barrio Loma Verde de Escobar. 

 

El negro se transforma así en el primer desaparecido del partido de Escobar antes de la dictadura cívico - militar - eclesiástica que comenzará el 24 de marzo de ese mismo año.

 

El negro es el menor de tres hermanos. Los dos más grandes, Juan Pablo Vergara y Josefina Vergara, llevan apellido paterno. 

 

El negro nace a fines de 1946, después de la muerte de su padre, el entrerriano Juan Asunción Vergara.

 

En su familia dicen que por ese motivo fue inscripto en el Registro Civil por su apellido materno.

 

El negro cursa los estudios primarios en un colegio dependiente de la Fundación Eva Perón. Es un internado en Ezeiza. Su madre queda viuda con apenas 19 años. Tiempo después, ingresa al colegio secundario Belgrano de Escobar.

 

Deja de ser pupilo y vive en casa de sus abuelos. En Congreve y Junín.

 

La familia del negro es muy conocida en Loma Verde. Primero abren una panadería. Luego un bar.

 

En el secundario, Giménez comienza a colaborar con el sindicato de peones rurales.

 

El hombre que manda en la seccional Escobar es Orlando Ubiedo, que llegó al gremio como delegado de la fábrica de pollos San Sebastián.

 

Ubiedo está vinculado al peronismo de izquierda. Su influencia lo acerca a los textos de historia y los libros escritos por El General.

 

El negro es fanático de Sartre y las novelas clásicas de aventura.

 

Su predilecto es Julio Verne. Su hermano Juan Pablo prefiere a Emilio Salgari.

 

El negro visita en reiteradas oportunidades la imprenta del diario El Actual.

 

Las recorridas las organiza el colegio. El periódico y la imprenta, donde los jóvenes aprenden a limpiar los plomos y arreglar las lanzaderas, son propiedad de Tilo Wenner.

 

Entrerriano y descendiente de alemanes, Wenner se muda al conurbano en 1964.

 

Es escritor, periodista y traductor. Habla alemán y francés.  

 

Wenner funda el periódico meses después de instalarse en el centro de Escobar.

 

La publicación se edita hasta 1976.

 

Su eslogan: "Libre por principios y por propensión, mi estado natural es la libertad".

 

La dictadura cívico - militar - eclesiástica clausura el diario.

 

Giménez conoce a Wenner diez años antes y comienza a colaborar con El Actual.

 

"Tilo precisaba gente que manejara la imprenta porque en esa época todo se hacía a mano", dice el hermano mayor del negro.

 

Luego empieza a escribir. Su responsabilidad: columnas sobre la mujer. Al principio no firmaba nada. Luego un poquito.

 

No pasa mucho tiempo hasta que la casa de Wenner se convierte en un activo centro de reuniones de Escobar.

 

Es una casona de dos plantas sobre la calle Alberdi en el entro de la ciudad. En el primer piso funciona el Instituto Cervantes que prepara jóvenes para ingresar a la universidad. Lo dirige Eliana Naom, quien luego será una de las fundadoras de Familiares de Detenidos por Razones Políticas.

 

En la planta baja de la vivienda, los Wenner reciben numerosos invitados. Algunas: la médica Marta Velasco, la peronista histórica Blanca Buda. El tema de las reuniones: la política.

 

El negro se integra a ese círculo.

 

Su vida comienza a girar en torno del sindicato y el periódico.

 

A principios de los setenta, Giménez comienza a dar clases para adultos.

 

Ingresa en el Instituto Nacional de Educación de Adultos. A ese organismo también entra Gastón Gonçalves, quien poco después se convertirá en uno de los referentes de la JP. Gonçalves da clases en una isla del Tigre. El negro lo hace en un barrio de las afueras de Escobar. Poco antes de la movilización a Ezeiza para recibir al General, un grupo de jóvenes comienza a reunirse en la casa de los abuelos del negro.

 

Los encuentros son en La Cueva, el bar de su familia en Loma Verde. Barrio con mucho verde y famoso porque la mayoría de sus calles tienen nombres de caballos.

 

Mientras sigue colaborando con el sindicato rural, donde se ocupa de la parte de logística, el negro participa de la organización de la JP ligada a la Tendencia Revolucionaria.

 

Es común ver chicas jovencitas en la casa del negro. Planifican cómo desarrollar una plaza, pintar una escuela o hacer una vereda. El negro tiene asistencia perfecta porque es el dueño de la vivienda.

 

El negro está de novio con una jovencita que no pertenece al ámbito de la militancia. Es una vecina de Loma Verde. De apellido Bugueño. Le dicen "Buchi".

 

El negro es muy conocido en el barrio y también en el centro de Escobar. Nunca se cuida demasiado de nadie. Pero sabe que la cosa no puede durar. Nadie nada nunca, escribe Juan José Saer.

 

El clima cambia. El periodista y docente de adultos modifica sus hábitos. Se queda a dormir en Moreno. En la casa de su hermana Josefina. También en lo de su tío materno en Escobar. Viaja del oeste al norte y del norte al oeste.

 

A Escobar lo va a buscar la patota a fines de 1975. El negro no está. Isabel Arredondo, la esposa de su tío, evita que se lleven a su marido a punta de fusil. Entre el grupo, reconoce a Luis Patti, oficial de menor rango.

 

La misma patota hace otro intento el 7 de enero de 1976. Esta vez tienen suerte. El negro está ahí.

 

Giménez ya tiene tenía treinta años. Violan a su tía. Amenazan de muerte a su tío y roban.

 

El hermano mayor, que vive en la calle Azcuénaga de barrio Norte, se entera a la mañana siguiente.

 

Su tía le cuenta que se llevaron al negro.

 

Piensa que lo van a largar o que va a quedar a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.

 

En Escobar, a Patti lo conocen como el "Loco", "Chueco", "Luis". Pongámonos de acuerdo en llamarlo represor. 

 

Tras presentar un hábeas corpus y recorrer tribunales buscando al negro, su hermano mayor recibe un dato de un policía de la comisaría 19ª de la Federal tres días después del secuestro. 

 

Ese policía se llama Serrizuela y es sargento. Le avisa al hermano del negro que encontraron un cadáver en el río Luján. "¿No será tu hermano?", le pregunta el cínico.

 

El hermano mayor del negro va hacia allá. Por las condiciones del cadáver, la campera, el corte de pelo y una mueca en el diente, todo indica que es el negro. O es muy probable que sea él. El lugar está muy cerquita de la cárcel, la unidad 21, que a partir del 24 de marzo será un Centro Clandestino de Detención.

 

El negro tiene un itakazo en la cabeza. Le faltan las manos. Tiene un pie cortado por arriba de la rodilla y otro más abajo. Está atado con alambre. Lo mismo le pasó a Gonçalves. Exactamente lo mismo. Apareció en la ruta 4. Sin manos ni pies.

 

El negro es enterrado en una fosa común del cementerio de Campana.

 

Faltan tres meses para que empiece la dictadura. La Alianza Anticomunista Argentina está muy activa. El hermano mayor del negro va a la morgue de Campana. Un oficial de apellido Schiavi lo engaña haciéndole firmar un papel para que no pueda ver el cuerpo.

 

Con la recuperación de la democracia, el hermano mayor del negro empieza a militar en el peronismo y se suma al Servicio de Paz y Justicia.

 

Del Partido Justicialista se va en el '90. Con el Serpaj organiza talleres sobre impunidad junto con la monja Marta Pelloni.

 

El hermano mayor del negro se cruza a Patti una sola vez en Escobar. Pero Patti no le interesa porque tiene claro que el problema es la gente de Escobar.

 

El hermano mayor del negro no cree que Patti haya sido quien mató al negro. Pero está convencido de que fue uno de los punteros. Porque era el jetón. El que realmente sabía y conocía. El que marcaba y apuntaba.


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