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La Realidad de los Vínculos - Ensayos 05-11-2017

Por la Pscicóloga Marina Meier: Razones por las que las parejas pueden terminar una relación

Por la Pscicóloga Marina Meier: Razones por las que las parejas pueden terminar una relación

Escuché que se define "incompatibilidad de caracteres" pero esta definición es muy "fría" para pensar las razones que pueden llevar a una pareja a terminar su relación. Otra de las razones puede ser una infidelidad, sabemos de relaciones que se tornan tóxicas, o quizá simplemente porque el amor se acabó.

 

 

Y cuando no hay amor, no lo hay. Nadie puede forzarlo. Construimos vínculos culturalmente idealizados en "el para toda la vida" o hasta que la muerte nos separe. Es pensarlo desde la misma metáfora de concebirnos inmortales, sino no sacaríamos un crédito a 30 años. Es difícil aceptarlo, tenemos sentimientos encontrados, creemos y pensamos que vamos a morir de amor. 

 

Cuando una relación se da por terminada, por doloroso que parezca, es importante reconocerlo e iniciar un proceso de reconstrucción personal. Un modo muy sano es poder tomar distancia, para analizar y ver los motivos de la ruptura, que nos llevo a estar en la instancia que estamos, de cuanto somos responsables o que nos perdimos en el camino. 

 

Si no aprendemos a tomar justamente esta distancia de lo sucedido, nuestra vida comienza a girar en torno a las ausencias. Pueden aparecer enojos, broncas y angustias. Generalmente confundimos el amor con el apego afectivo.

 

El Dr. Luis M. Labath es médico, Miembro de Honor de la Asociación Médica Argentina, y definió el amor romántico. "El amor romántico no es un invento occidental como afirman algunos", comienza diciendo el Dr. Labath. De hecho, continua exponiendo "los antropólogos han encontrado evidencias de amor romántico en 170 sociedades y esto es lo que otorga pistas de que el enamoramiento es algo para lo que el cerebro parece genética y biológicamente preparado. Como tantas experiencias que vivimos, el amor tiene un impacto fuerte sobre nuestras vidas. Cuando es recíproco nos sentimos las personas más felices sobre la Tierra pero, cuando nos abandona, nos hace sentir muy mal".

 

Además nos explica que: "Es cierto que el amor no siempre es una experiencia feliz. A veces se ama profundamente a alguien que rechaza o viceversa, pero siempre las malas rupturas dejan vacíos, desolación, profunda confusión y exigen al organismo. El amor romántico hace que este sistema de gratificación trabaje al 100% y nos genere un sentimiento muy intenso (inclusive puede ver al objeto de deseo como a una especie de obsesión) por la persona de la cual estemos enamorados", dice el Dr. Labath

 

Volviendo a las vivencias culturales por las cuales medimos la felicidad en el amor (no significa que sean la clave de la felicidad), podemos medir nuestra vara a partir de idealizar: 

 

• Solo se es una buena pareja cuando se esta enteramente comprometido o comprometida.

 

• No poder retener a la pareja, lastima nuestro orgullo. 

 

• Luchar desesperadamente por una relación que de entrada puede darse por terminada.

 

• Sostener un vínculo el cual creemos cambiara con el pasar del tiempo en el cual nos sentimos en general frustrado o insatisfecho. 

 

• Basarnos en promesas incumplidas, creyendo que el destino cambiara. 

 

Partiendo de estas falacias absolutas seremos pocos realistas para poder evaluar lo que nos ha sucedido.

 

El núcleo sano de toda relación vincular, mas allá que sea de pareja, es el autorrespeto. El autorrespeto es precisamente la verdadera vara que debemos utilizar para medir la posibilidad de "ser queribles".

 

Plantear desde el inicio el conjunto de principios no negociables, quedaríamos a merced del mejor postor y el amor propio sería una gran falacia.

 

El apego corrompe, degrada, limita, cansa, desgasta y agota nuestro potencial. Solo podemos aceptar y aceptarnos que, la dignidad libera, el autocontrol ayuda, la autoestima engrandece, la autoeficacia nos vuelve valientes y el realismo afectivo, por más crudo que sea, enseña a perder. Mal de amores o salud afectiva: la elección es nuestra. Que el precio no sea tan caro.

 

Psicologa Marina Meier


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